Expresar(me)
Palabras. Términos. Vocablos. Que se atascan en la garganta, en el pecho y en el cerebro. Dotadas de impulso, de emoción, de locura. Todas ellas, enredadas entre sí, pugnando por salir. Por materializarse en la hoja en blanco. Luchando por subsistir. Vencidas y derrotadas a la vez. Batallando hasta que de ellas solo perdura el eco. Bloqueadas. Inmovilizadas. Atadas. Camuflándose en el escenario. Penando en los pasillos. Confabulando con el olvido. Reminiscencias espinosas de cuando fueron aire y pensamiento. De cuando su presencia fue divinidad. Una a una, se posan. Una cacofonía dactilar que las airea. Noción. Discernimiento. Comprensión. Con nombre, presencia y sentido. Se dejan caer en la mente, ordenadas, otrora anárquicas. Aceptan deslizarse entre la maraña salvaje para ser plasmadas. Por fin expuestas a la luz. Arriban. Exhaustas. Heridas. Turbadas. Felices. Fotografía de Glen Carrie